domingo, 19 de abril de 2026

El 1er trimestre

 Oyire Abure.

Mis mejores deseos para quienes dediquen unos minutos para leer estas letras.

Pienso que este escrito es una respuesta adecuada a las preguntas recibidas sobre mi estado, durante este tiempo al no escribir.

Hoy, después de meses de un profundo análisis y revisión de los efectos que mis actuaciones personales han provocado en mis entornos de convivencia, considero que estoy comenzando a realizar los cambios que necesito para adaptarme al nuevo camino de mi vida.

Como sacerdote considero que Ifá me estuvo avisando de lo que me iba a pasar y yo no me di cuenta, pues el signo que me rige es el que marca los detalles de la negatividad en las predicciones de este año y su energía se manifestó sobre mi.

Tras sufrir su efecto, he ido analizando cómo ir cambiando mis formas, criterios y comportamientos para conseguir actualizarme a las nuevas formas de vida en los entornos del hogar, la familia y la convivencia social.

Buscando formas para lograrlo he ido comprendiendo y aprendiendo que los cambios necesarios implican actuar con ecuanimidad, control, paciencia, humildad, inteligencia, tenacidad y empatía, cuidando gestos, actuaciones, palabras, y hasta las miradas, para mantener un ambiente de paz y tranquilidad en el entorno.

Y al observar que mi situación es similar a la de muchas personas de mi edad, hombres y mujeres, he recomendado esas formas.

No resulta nada fácil a estas edades, porque lo primero que hay que admitir y superar es que lo que has hecho durante tu vida, a día de hoy se ve de forma diferente y en muchos casos contraria a tus intenciones y esfuerzos. Eso, unido al distanciamiento y la soledad natural de estos tiempos, golpea, pero el análisis y la comprensión de las vivencias de nuestros mayores ayuda a comprender.

Mo foribale Eshu, Ifá ati bogbo Orisas.

Salud y Bienestar!