Oyire Abure. Buen día.
Mis mejores deseos para quienes dediquen unos minutos para leer estas letras.
Meses atrás escribí bajo el título 1er Cuatrimestre, sobre las predicciones Ifá sobre la convivencia familiar y los cambios imprescindibles a realizar. Un profundo y frecuente análisis de los detalles y consejos marcados por Ifá ayudan mucho a comprender la necesidad de realizar esos cambios, que para mí están siendo un renacer como persona.
Buscando información en las redes, he visto muchos videos sobre problemas de convivencia familiar, y encontrar situaciones similares a las vividas, ayuda a considerarlas normales. Eso alivia mucho y brinda la capacidad para realizar los cambios.
En este año el consumo de alcohol se marca como uno de los motivos de los problemas familiares y generales por las actuaciones y decisiones que provoca.
Es de conocimiento público que muchos escritores, compositores, cantantes y pintores, han usado el alcohol para encontrar el momento de creatividad espiritual, emocional y mental necesario para expresar sus sentimientos y pensamientos mediante la apertura de sus capacidades.
Algunos de los famosos alcohólicos en la historia:
Escritores estadounidenses:
Algunos de los mayores triunfadores de la historia de la literatura estadounidense tenían, por supuesto, demonios personales, y a menudo recurrían a grandes cantidades de alcohol para intentar exorcizarlos.
En 2014, The Trip to Echo Spring de Olivia Laing examinó el papel que el alcoholismo desempeñó en las vidas de seis escritores estadounidenses (John Berryman, Raymond Carver, John Cheever, F. Scott Fitzgerald, Ernest Hemingway y Tennessee Williams), encontrando profundas conexiones psicológicas entre sus respectivas adicciones y genio creativo. El alcohol ha sido una característica definitoria de la vida literaria en este país, con algunas investigaciones que muestran un vínculo claro entre la escritura y la bebida que puede tener una base neurológica.
Otros países también tuvieron su buena dosis de escritores alcohólicos, pero en la América del siglo XX, escribir y beber eran prácticamente sinónimos. El alcohol «ha llegado a parecer un acompañamiento natural de la vida literaria». Fue "el afán de éxito de todo tipo", "el hambre de prestigio, fama y dinero" junto con "la carga que recae sobre el yo creativo" , escribió Alfred Kazin.
Un psiquiatra incluso realizó un estudio para intentar averiguar por qué tantos grandes escritores estadounidenses bebían en exceso. Donald W. Go, de la Universidad de Washington, argumentó que podría existir un vínculo genético entre la capacidad de escribir y el alcoholismo, siendo la depresión el denominador común. Fitzgerald, quien fue el prototipo del autor bebedor, parecía sufrir de esta condición. Sin embargo, existen muchas otras posibles razones para la estrecha relación entre la escritura y la bebida, incluyendo la necesidad de manifestar exhibicionismo, aumentar la sociabilidad, fomentar la fantasía, reforzar, aliviar la soledad o, simplemente, relajarse después de un largo día de intensa concentración.
Compositores:
La lista de compositores con problemas de alcoholismo es muy grande: Handel, Mozart, Beethoven, Schubert, Schumann, Liszt, Brahms, Mussorgsky, Tchaikovsky y Sibelius .
Pintores:
La
incidencia de diagnósticos de trastornos neuropsiquiátricos fue
mayor en pintores que en carpinteros en todos los registros. El
alcoholismo fue el trastorno más frecuente y presentó el mayor
riesgo relativo.
Adultos consumidores de alcohol:
El 10% de los adultos estadounidenses, unos 24 millones de personas, con mayor consumo de alcohol, consume un promedio de 74 bebidas alcohólicas por semana. Lo que significa que consumen un poco más de 10 bebidas al día.
Para completar la información he pedido criterios a varios awos-médicos afrocubanos con mucha experiencia, entre los que destaca Shangó Tola, awo Irete Untelu, pues sus análisis aportan importantes detalles para aliviar y controlar la situación. Veamos:
- La sociedad es alcohólica. En los encuentros, bienvenidas y celebraciones no se utiliza una infusión o simplemente agua. Es el consumo de bebidas alcohólicas como estimulante en mayor o menor cantidad, según la cultura del lugar. En el caso de nuestra cultura y religiones, no nos limitamos sólo a beber, sino que en sus diversos rituales lo hacemos en grandes cantidades y con mucha frecuencia y se admira a quien tiene mayor capacidad alcoholica.
-
Durante mucho tiempo uno de los criterios médicos para diagnosticar
el alcoholismo era conocer si creaba problemas familiares la
ingestión de bebidas alcohólicas.
Según esos criterios, beber
algo de alcohol todos los días, es alcoholismo severo, sin importar
la cantidad.
-
En Mozambique se decía que todo lo que se hacía o decía después
del primer trago, ya era parte de la borrachera. Por tanto, en el
ámbito familiar como en cualquier otro, cuando se dice algo que
resulta desagradable; tras beber, es borrachera y en un ambiente
tenso o supuestamente agradable, la gente reacciona de forma que
puede tener como resultado una discusión sin final predecible. Pero
si se dice lo mismo sin haber bebido, aunque resulte agresivo, le
tildan de impertinente o dictatorial, según el entorno y el ambiente
que sea.
Analizando todos esos criterios, opino finalmente que para evitar problemas en las relaciones interpersonales, lo mejor es que en celebraciones y reuniones en los diferentes ámbitos, se deba observar y controlar el consumo de alcohol, medir lo que se dice y cómo y a quién. Y si se siente que el ambiente no es realmente agradable y positivo, mantenerse en silencio, y si fuera necesario, abandonar el lugar.
Y hasta aquí por esta vez. Espero que sirva de ayuda.
Mo foribale Eshu, Ifá ati bogbo Orisas.
Salud y Bienestar!









